IKT Glass | Vidrio Templado
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Vidrio Templado

 

El vidrio templado es un tipo de vidrio de seguridad, procesados ​​por tratamientos térmicos o químicos, para aumentar su resistencia en comparación con el vidrio normal. Esto se logra poniendo las superficies exteriores en compresión y las superficies internas en tensión. Tales tensiones hacen que el vidrio, cuando se rompe, se desmenuce en trozos pequeños granulares en lugar de astillar en fragmentos dentados. Los trozos granulares tienen menos probabilidades de causar lesiones.

Historia

La primera patente sobre el vidrio templado se llevó a cabo por el químico Roddolph A. Seiden, nacido en 1900 en Austria. Aunque el mecanismo subyacente no se conocía en ese momento, los efectos de “templado” de cristal se conocen desde hace siglos.

Alrededor de 1660, el príncipe Rupert del Rin trajo el descubrimiento de lo que ahora se conocen como “las gotas del príncipe Rupert” la atención del rey Carlos II. Estas son pequeñas piezas de cristal en forma de lágrima que se producen al permitir una gota fundida de vidrio caer en un cubo de agua, con lo que se enfrían rápidamente. Tienen la curiosa capacidad de resistir un golpe de un martillo en el extremo del bulbo sin romperse, pero las gotas se desintegrarán de forma explosiva si la cola está ligeramente dañada. Las lágrimas eran de uso frecuente por el rey como una broma.

Fabricación

Para fabricar vidrio templado térmicamente, el vidrio flotado se calienta gradualmente hasta una temperatura de reblandecimiento de entre 575 y 635 ºC para después enfriarlo muy rápidamente con aire. De esta manera se consigue que el vidrio quede expuesto en su superficie a esfuerzos de compresión y en el interior esfuerzos de tensión, confiriéndole mayor resistencia estructural y al impacto que el vidrio sin tratar, teniendo la ventaja adicional de que en caso de rotura se fragmenta en pequeños trozos inofensivos (por lo cual se le considera uno de los tipos de vidrio de seguridad). Todas las manufacturas, ya sean cortes de dimensiones, canteados o taladros deberán ser realizados previamente al templado. De realizarse posteriormente, se provocaría la rotura del vidrio.

El vidrio cuando es templado, aparte de lo comentado anteriormente, adquiere otras propiedades importantes. La resistencia a la flexión del vidrio recocido al templarlo aumenta desde 400 kp/cm2 hasta 1.200–2.000 kp/cm2, lo que equivale de 4 a 5 veces la resistencia de un vidrio normal. La resistencia al choque térmico (diferencia de temperatura entre una cara y otra de un paño que produce la rotura de éste) pasa de 60 °C a 240 °C, por lo que es recomendado en puertas de hornos de cocina y lámparas a la intemperie.

Para su proceso existen dos tipos básicos de hornos: de Pinzatura, ya casi en desuso por las marcas que dejan las pinzas que sostienen el vidrio verticalmente durante el proceso y Horizontal, que es el comúnmente usado por la industria. Para vidrios reflectivos o de baja emisividad (Low-e) deben de usarse hornos horizontales provistos de sistemas de calentamiento por convección.

La gran mayoría de hornos horizontales transportan el vidrio sobre rodillos cerámicos, aunque en algunos se ha utilizado con éxito un sistema de transporte que, mediante presión y vacío controlados, hacen flotar el vidrio por debajo de un techo cerámico plano. En función del tipo de calentamiento, los hornos horizontales se dividen en:

-Hornos eléctricos

 Calientan el vidrio principalmente mediante la radiación emitida por resistencias eléctricas.

-Hornos de convección forzada

 En este tipo de hornos el calor generado por quemadores (generalmente de gas) es impulsado mediante ventiladores hacia el vidrio.

-Hornos mixtos

 Son hornos eléctricos que producen cierta agitación del aire interior mediante sistemas de soplado de aire comprimido.

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